[el blog de como cuando uno suele por tendencia tratar de evitar caerse cuando como por error se tropieza con un borde de esos pequeños y escondidos y uno intenta sortear entonces la caída que le sigue y cuando sabe que no puede esquivar el golpe del piso le toca como girar para caer sobre el brazo protegiendo el pecho o con los brazos primero como queriendo ser fuertes pero el dolor igual se siente y ya cuando uno deja de pensar en cómo recibir el totazo es que se está o sobando o queriendo levantar]

17.12.10

Complementaria.

Noches de atrás.
Noches ahoras.
Noches alguna vez.
Noches sin embargo.
Noches naranjas.
Noches migraña leve.
Y sin ánimo en la billetera.

¿En qué eco retumbas
que ya ni te escucho,
que ya ni te alcanzo,
que ya ni te hundes
ni fluyes en este río sin piedras?



naranjas


VELANDIA Y LA TIGRA | Myspace Music Videos

14.12.10

Justos Somas Rojos


Hecho para algo. Nacido para algo. Condenado para algo. Destinado para algo. Atado para algo. Vejado para algo. Talado para algo. Cortado para algo. Troquelado para algo. Pintado para algo. Ilustrado para algo. Hablado para algo. Operado para algo. Vislumbrado para algo. Horquillado para algo. Recordado para algo. Olvidado para nada. Usado para alguien. Usado para algo. Numerado para algo. Archivado para algo. Enjuiciado para algo. Clavado para algo. Nivelado para algo. Abalanzado para algo. Taimado para algo. Capturado para algo. Enlagunado para algo. Encapsulado para algo. Adolecido para algo. Masticado para algo. Imbricado para algo. Postergado para algo. Yuxtapuesto para algo. Tiritado para algo. Sacudido para algo.
Algún algo para algo.

Algún alguien para alguien.


1.12.10

Daniel Lara Cardona.

La mañana de la carrera trazó su propio método para hacerse a la corona de flores: de zancada en zancada y respirando a cuatro tiempos. A mitad del camino llovió sobre la pista y el agua fría que logró tocarlo lo hizo sentir fresco para ganar. Ya en el podio, su cabeza caliente y su bomba de sangre, víctimas de un calambre fulminante, dieron la estocada final bajo la corona. Esa noche, alguien la pondría junto al ataúd, con una cinta que dictaba su nombre y una medalla que nadie enterraría con él.

John Jairo Ríos R.

Nadie cantó una canción de cuna al verle por fin su cara, sólo su madre llegó al fa más agudo cuando en la última puja salieron por fin los pies. La primera música de la vida es un dolor disfrazado de ópera.